Amantes de la Horizontal

Habiendo sido productor de arándanos, la cosecha  dura aproximadamente entre 4 y 5 semanas.

Hubo una en el 2007 que rompió los récords llegando a las 8 semanas

Algunas fueron muy emocionantes se las iré relatando en distintas historias.

En todas siempre pagué al cosechero un cierto valor de pesos por Kilo.O sea sino cosecha no cobra.

Lógicamente la fruta cosechada debía cumplir con determinados requisitos. Todo esto estaba hablado con la gente desde un principio. Debían colocar el arándano recolectado de un tamaño mínimo y que cumpla determinadas condiciones.

En el campo cada año me resultaba más difícil encontrar personas para trabajar. No podía conseguir gente local de Suipacha.

Había decidido traer para la cosecha que se avecinaba gente de Santiago del Estero.

Viajaron en un micro 11 cosecheros hasta Suipacha a quienes recibí en la terminal. Les había preparado dentro de un galpón grande las camas para descansar.

Quedé con ellos de acuerdo que a las 8 de mañana los esperaría en un lugar cerca de la plantación. Un cocinero les prepararía cada día de cosecha el almuerzo y la cena.

Estaba esperando ya era la hora fijada  y miraba que el galpón permanecía cerrado.

Pasaban los minutos y decidí ir hasta el galpón para ver que estaba sucediendo.

Cuando abro la puerta estaban todos durmiendo. Era todo un concierto de ronquidos.

Pego un grito y nada.

Pego dos tampoco.

Decido patear cama por cama. Recién ahí consigo despertarlos.

Era el primer día, pensaba que tal vez se sentían cansados luego del largo viaje.

Durante todo ese mes los tuve que despertar todas las mañanas y también en sus siestas diarias a patadas.

Son verdaderos amantes de la horizontal.

Algunos de ellos llegaron a levantar hasta 50 Kg de arándanos por día. Cuando lo normal luego de 8 horas son 25 Kg por persona.

Evidentemente ellos la pasaron bien conmigo y yo la verdad no sabía si reír o llorar. Eso sí siempre estuve cerca de ellos y atendí todas sus necesidades. Terminaron su trabajo y retornaron en paz a sus hogares.

Habiendo leído un diario que citaba a un productor que tuvo problemas con gente de Santiago del Estero durante la cosecha de arándanos.

Su dueño estaba tan furioso que en medio de la cosecha quería expulsarlos de la finca.

No había forma, se juntaron todos era un grupo importante se sentaron todos juntos y le decían al dueño que de ahí no los moverá nadie.

El hombre desesperado se fue hasta la casa y cuando regresó tenía un arma que se las mostraba de manera amenazante y a los gritos.

De pronto el dueño se desploma y cae al piso producto de un paro cardíaco. No sé como termino esta historia.

Si bien la cosecha es un momento muy esperado por todo productor en mi caso manejo muy bien la presión que se siente.

O la manejaba o mejor me dedico a otra cosa.

Nací para ser agricultor y tengo un cuerpo que Dios me ha dado muy versátil y preparado para satisfacer todos los requerimientos del arándano azul.

Más historias con mis arándanos vendrán..

Si tenés alguna inquietud por lo aquí narrado podrás contactarme o hablar conmigo directamente