Personal para la cosecha se busca

El arándano en Buenos Aires su cosecha arranca entre el 5 al 10 de noviembre. Es el momento muy esperado y de mucho trabajo por todo productor. 

En mi caso, en mis primeros dos años entregué toda mi fruta localmente. 

Luego vinieron los envios al exterior. Mi fruta fué enviada a distintos países como Estados Unidos, Suecia y Japón. Todos esto sucedió entre los años 2007 y 2015.

Como les decía en época de cosecha y con las exportaciones mi trabajo se duplicaba al menos. Tenía que coordinar todos los envíos y por el otro lado controlar a los cosecheros. 

Arrancaba a las 6 de la mañana y terminaba a las 9 de la noche. Eran alrededor de 40 días de mucha tensión.

A los cosecheros les pagaba por kilo, y la fruta entregada debía cumplir con determinadas requisitos. Sí esto no se cumplía, efectuaba descuentos.

El rendimientos entre ellos variaba mucho entre los 15 a los 50 Kg por día, luego de 8 horas trabajadas.

Había algunos cosecheros que aprovechaban hacer amigos y observar la belleza del lugar.

Un día soleado se presentaron 3 muchachos entre los 18 y 22 años. Para darles una idea eran altos y uno de ellos se distinguia era parecido al increíble Hulk.

Los llevó a la plantación y les doy todas las indicaciones de como cosechar los arándanos. Los dejo y me sentía contento porque en ese momento necesitaba gente para levantar la fruta. 

A la media hora observo a los tres en el lugar donde nos reunimos inicialmente tirados en el piso esperándome.

Me acerco no entendiendo bien lo que había sucedido..

“Hulk” me cuenta: 

Señor disculpenos pero no vamos a poder realizar el trabajo. Qué pasó? les pregunto.

La fruta está muy abajo y tenemos que agacharnos, es un trabajo muy exigente para nosotros. 

Me dejaron sin palabras, como vinieron se fueron.

Trabajar en el campo bajo los rayos del sol, reconozco que no es fácil. 

También puedo afirmar que el querer es poder.

Ganar el sustento en este país para muchos será realmente una misión imposible.

Poder recibir un subsidio sin tener que trabajar, es una trampa mortal para muchos jóvenes. Son generaciones que sufrirán mucho su supervivencia será muy difícil. Ojala logremos cambiar esta tendencia.

El trabajo es salud decían mis abuelos, que cierto es.

Si deseas contactarme podrás hacerlo mi respuesta será muy rápida.